Vincit Omnia Veritas

TOCO MADERA

Escrito por robertopradaga 28-02-2016 en TEXTOSBREVES. Comentarios (0)

Toco madera. Me encomiendo a todos los santos, vírgenes y demás de los cuales soy profundamente agnóstico. Pero ayudadme. No quiero creérmelo. No puedo creérmelo. Ya he sufrido bastante y mi familia conmigo. No lo merecemos. Nadie lo merece. Ahora que lo pienso, todos y cada uno de los motivos por los que he llorado como un niño pequeño ante mis padres se quedan en nada con esto. Son insignificantes. Hasta tú pareces nada comparado con esto, aunque eres la primera persona en la que pienso para ayudarme en esto.

Llego a Benavente como cada viernes y noto un clima raro. Me encuentro la primera sorpresa. Hay una maleta pequeña a la puerta. Mi hermano está comiendo. Le pregunto qué es lo que pasa y me hace un ademán con la cabeza de que pregunte a nuestros padres. Se van a Oviedo. Motivos de trabajo de mi madre y que nos quedamos con los abuelos me responden. A continuación las oportunas quejas de no avisar con tiempo suficiente y la necesidad de saber cuánto tiempo será. No por estar mal con los abuelos sino por lo extraño de la situación. Mi hermano, perspicaz y capaz de reaccionar antes que yo, pregunta que por qué se van ya, si es viernes y mamá los fines de semana no trabaja. Y que por qué de repente, y que por qué tan poco ropa para ellos dos.

Mis padres no logran reprimir el llanto y finalmente como siempre, nos dicen la verdad. Porque la verdad es siempre la respuesta adecuada. Pero esta, en concreto esta verdad, no es respuesta, ni es adecuada. Es una putada. A mi madre le han diagnosticado un cáncer de pulmón.

No quiero entrar en detalles de lo mal que nos pusimos los tres. Sí. Los tres. Porque mi madre demostrando una fortaleza desmesurada como acostumbra, una entereza propia de un ser superior, nos decía que lo superaríamos entre todos, que la vida son obstáculos que hay que ir eliminando y que se lo habían detectado pronto. Y que si no nos lo querían decir desde el principio era precisamente porque se iba a arreglar y no teníamos razón para pasarlo mal. Que los que se rinden son los que no ganan.

No había tiempo que perder. Decidimos formar un equipo, un equipo en el cual no tardó en sumarse el resto de la familia. Como era de esperar. Nos enfrentamos juntos a una de las etapas más duras de nuestras vidas. A un dolor emocional, podía ver en los ojos de mi madre un dolor del alma incluso peor que el físico. Sabía que luchaba por nosotros. Después de sentirte tan golpeado por la vida, me consideré afortunado por tener el amor incondicional de seres tan maravillosos. Pero es muy poco consuelo para tanto dolor.

 Despierto y me pongo a llorar. Toco madera. Ha sido un sueño. Una terrible pesadilla. Voy al baño y se levanta mi madre, me pregunta qué hago despierto ya un domingo y si tengo que estudiar. No puedo articular palabra. Solamente sonrío y me siento agradecido. Y la abrazo. Fuerte.

Quiero con esto llamar la atención de la proliferación de casos de cáncer de unos años hacia aquí.  Siento rabia e impotencia ya que en un 98% de los casos están relacionados con factores ambientales: restos de pesticidas en alimentos, contaminación del aire, aguas que nos abastecen con productos tóxicos, aditivos innecesarios en la comida y todo esto acompañado por un bombardeo constante de microondas de la telefonía móvil que nos invaden el cuerpo y favorecen el aumento constante de casos de tumores. Pido a nuestros representantes políticos que empiecen a tomar en serio la lucha contra el cáncer, y no adopten decisiones que esconden intereses ocultos. La lucha debe centrarse en evitar las causas. Es terrible que nos digan que tres de cada cuatro personas padecerán cáncer dentro de unos años y no se haga nada para evitar este sufrimiento.

El cáncer es una de las principales causas de muerte en España. Uno de cada tres varones y una de cada cuatro mujeres serán diagnosticados de cáncer a lo largo de su vida. Aproximadamente el 40% de los cánceres se podrían evitar.

Pd: La persona que nos viene a la mente al leer estas líneas es la que necesitamos tener a nuestro lado para pasar los momentos más difíciles. Así que mantengala, recupérala o espérala pero en esta vida no es aconsejable dejar nada para más adelante porque no sabemos lo que nos espera al día siguiente de despertar.


ADORABLES CRIATURAS

Escrito por robertopradaga 11-05-2016 en robertopradaga. Comentarios (0)

Absténganse si forman parte de la dictadura de lo políticamente correcto o simpatizan con ella. Probablemente lo que leerán a continuación no les gustará. Es lo que tiene que no te pague ningún periódico ni estar sometido a medio de comunicación alguno, que puedo decir lo que me apetezca, sin tener que bajarme los pantalones ante nadie, ni hacerle la pelota al jefecito de turno, ni hablar de lo que habla todo el mundo para seguir en la línea del noticiero. No quiero hoy criticar a los medios de comunicación, con ganas quedo y será éste tema de los próximos días. Aviso para periodistillas o amigos de ellos.

 Moverte en autobús es verdaderamente un incordio mas si tienes un lugar para escribir es un lugar de ideas cuando menos provechoso. Me permite observar como niños de todas las edades paran cuando el semáforo está en rojo y esperan pacientemente a que esté en verde para cruzar. Es algo obvio sí. Pero también es obvio que no griten en determinados sitios, que dejen pasar primero a las personas mayores, que no tiren cajones al suelo, etc. Todo ellos son conductas que veo de niños pequeños, tanto primos y hermano, y demás criaturas de la calle. A mis primos les tapan todos los enchufes, mis padres me repitieron hasta la saciedad que si metía allí la mano, sería malo para mí. Me haría daño. Eso no quería decir que yo no hiciera ademán de tocarlo, quería decir que mis padres estaban alerta por si mi estupidez e ignorancia hacia que metiera los dedos en el enchufe. Idéntico proceso con los cajones, ahora se protegen con una especie de cuerda para que no se abran. Cada vez que yo abría uno, recibía un cachete en la mano. Ahora eso no se puede. Ahora hay pereza hasta para educar. O tal vez no sea pereza y tan sólo sea estupidez. Volvamos al autobús. Oigo detrás mío a dos señoras hablar de sus hijos. Al principio me limito a escuchar palabras sueltas pero caigo en la cuenta de que tendré que escribir algo por la noche. Por lo tanto, permito que sus tontunos comentarios penetren en mi mente. Además hablaban alto. Cómo hace para educar a su hija sin utilizar la palabra “no”, le preguntó una a la otra. Me juro a mí mismo que no vuelvo a coger un autobús. Reprimí un impulso primero, de darme la vuelta y ciscarme en sus muertos bien alto. Resistí. La joven prosiguió su comentario, la habían dicho unos expertos que bajo ningún concepto podía utilizar ese vocablo y andaba la pobre buscando sinónimos. Supongo que esto es la moral judeo-cristiana llevada al extremo, los pedagogos haciendo el pedabobo.

Y yo me pregunto…por qué no se enseña con la debida paciencia (y firmeza) que no se abren los cajones, que se debe respetar el turno de palabra, que no se puede gritar o que no se pueden comprar todos los caprichos. Pero claro, confundimos las normas, pensamos que toda regla social es una imposición autoritaria y por eso ya está mal. Hacer eso contraviene lo natural y espontaneidad del niño, buenísimo por naturaleza, adorable y perfecto. Mientras pintan las paredes de las habitaciones, siempre suena una voz de algún familiar que proclama que bah, pobrecito, los niños son así y qué cómo lo vas a dejar sin fútbol por esa tontería. Lo mismo cuando tiran el jarrón contra el suelo, cuando no quieren cenar y les “entra el burro”, el padre y la madre se levantan rápidamente y les preparan su comida preferida. La que luego no comen pero por lo menos se ríen de ellos. Al día siguiente le llevan al pediatra por si le está saliendo un diente mal y así tienen una excusa que esconda su incapacidad para educar. Es evidente que la culpa es de los padres, no tienen reglas ni principios que trasmitir porque para trasmitirlos hay que creérselos, carecen de seguridad y fuertes convicciones.

En un supuesto que quien escribe tuviera descendencia (improbable) iría al truño de cabeza. No podría evitar la cárcel, mis amigos se avergonzarían de mí y la gente me criticaría y escupiría cuando saliese de allí. Y todo, por realizar un delito, uno de esos nada progresista. Porque admito aquí, que el día que se tercie, daré un cachete a mi hijo, el día que se lo merezca claro está. Y proporcional, por supuesto, en vistas del tamaño y del peso. Cuando aquella criatura se disponga a romper algún objeto de casa y después de mi oposición pacífica no cese en su empeño, zas. A mí lo que me avergonzaría fuera que pegara a su madre por no dejarle cumplir algún capricho o a su profesor, como tantos casos hay. Avisados estáis y, avisadas.

Pd: Las convicciones son pasajeras, a no ser que sean muy fuertes. También los sentimientos. Los míos hacia ti, perduraran siempre. Siempre.


SEMPITERNO E INFINITO

Escrito por robertopradaga 24-11-2016 en robertopradaga. Comentarios (0)

Normalmente es fácil y divertido escribir aquí a pesar de lo que aquí se exponga o publique. Además tiene una sola pasada y anoto lo que me va viniendo y según me va viniendo. Ventajas de no tener que repasar faltas y tiempo que no se pierde. Simple terapia personal como ya se ha dicho y avisado tantas veces. Por motivos que ahora no son oportunos o convenientes decidí dejar esto una temporada, de la misma manera en la que ahora decreto y me dispongo a frustrar tan ansiadas pretensiones y deseos. Sin embargo, esta vez es diferente porque no sé muy bien lo que quiero decir y cómo lo quiero expresar y de antemano sé que terminará mal. Lo voy a hacer para suavizar las cosas a tenor de los últimos acontecimientos. El ser humano desde sus inicios ha analizado y estudiado a la muerte desde distintas perspectivas con el propósito de alcanzar la inmortalidad. Tantos planteamientos como religiones, que en buena parte a ese fenómeno que es la muerte dedican sus ratos. Aviso de que no escribo por el reciente fallecimiento de la señora Rita Barberá, esto sí sería un (pequeño) homenaje y tampoco es oportuno. En cambio sí lo es recordar que en una democracia la convivencia consiste en saber diferenciar o distinguir lo que puede molestarnos y lo que podemos castigar. Lo que es decente de lo que no lo es. Y en no alegrarse o tan siquiera parecer que pudiera animarnos la muerte de ninguna de las personas. Tampoco quiero hablar de la muerte propiamente dicha sino de lo que rodea a ésta. ¿Y cuál es eso? Pues efectivamente. Absolutamente todo. Lo contrario a ella, es la vida en sus múltiples trances o tránsitos y que en ocasiones bien se parece a ésta. No discrimina y a todos llega, los más inteligentes son capaces de reflexionar y razonar las cosas pero pierden el tiempo. No podrán lograr detener el dolor. Nunca reparamos o valoramos lo suficiente lo que tenemos porque ocupamos y gastamos o perdemos el tiempo y la energía en buscar lo que falta o no está todavía. Es algo muy pesado y común, pues nadie quiere que le recuerden lo fundamental, pero por qué no preguntar ahora que todavía tenemos la oportunidad el nombre de aquella canción que algún familiar nos susurraba para que nos durmiéramos. Aquella que no sabes el nombre y tan sólo alcanzas a tararear la melodía, cuántas imágenes se agolpan y qué de sueños quedan por soñar. Cuando los recuerdos abandonan el inconsciente y se alistan al otro lado. Inagotables y eternos. Aleatorios como el azar que hizo o causó que nos tocará quien nos tocó. Imaginen o piensen que no pueden agradecer a sus padres ese amor incondicional  y suicida que proporcionan, en mi caso son mi padre y mi madre, pero bien puede valer para todas aquellas personas ingenuamente convencidas de que contra todos los males algo se puede hacer, porque éstos no se resolverán solos. Que tengan presente que valoramos y nunca lo suficiente lo que hacen sin esperar nada a cambio. Quizá una alegría esporádica y disgustos continuos. Las veces que los hicimos sufrir y contestamos mal con esa lengua atrevida que tienen los que por impulsos se guían, es decir, la mayoría a edades tempranas. Admitir que nunca alcanzaremos o cumpliremos sus expectativas mientras vemos que sobrepasan las nuestras. Sólo queda pedir disculpas y decir antes de que sea demasiado tarde que, por lo menos en lo que a mí respecta, les querré con el querer incomparable y sin reservas de los niños pequeños.

PD: A lo completamente nuevo con su timidez desafiante, con sus inclinaciones y desvíos, a la duda persistente, a la complejidad, en fin, a ti.


COSAS GRISES

Escrito por robertopradaga 14-12-2016 en robertopradaga. Comentarios (0)

No hace mucho tiempo, o si lo hace no ha impedido que se me haya olvidado, me contaron que los comienzos son la parte más complicada y cuando fueran superados estos, todo se tornaría diferente pero factible. Ahora, en cambio, lo que creo es que son bastante peor los recomienzos y los volvamos a empezar, o los actuemos como ni nada hubiera pasado una vez que es sabido que nada ocurrió. Precisamente esta, y sólo esta, es la causa de que cuando no escribo en unos días, mayores son las posibilidades de que los días se conviertan en semanas. Y no es porque piense o crea que es el papel o el bolígrafo el que tiene que decirme que regrese y que me ponga a ello, pues, qué tontería, ya percibo que los instrumentos no hablan, o que tampoco se irritan y disgustan o muestran satisfacción y alborozo. Son seres inertes que nada sienten y que no recordamos una vez la tinta se ha acabado o el espacio ha terminado. Tampoco los recordamos y echamos en falta ahora que las Navidades asoman, tiempos de gran emoción para algunos y de pesadez para otros. Muchas personas habrán olvidado o seguirán ignorando, porque nunca lo han sabido, el motivo de la celebración de dicha festividad: el Nacimiento del Hijo de Dios. No se alteren, ávidos lectores, no me he convertido o transformado en un fiel o devoto seguidor de la fe cristiana. Ni de ninguna. Y mucho menos ahora que hay indicios suficientes para tener a un Cristiano por un presunto delincuente. Ahora no se me enfaden los forofos del Madrid, el que roba o defrauda delincuente es, ya sea del PP o del Barcelona. No sé si nombrar o definir como transgresores o simplemente como imbéciles a los concejales de la CUP que guillotinan imágenes del Rey en el mismo Ayuntamiento de Barcelona. No puedo por menor que cuestionarme qué pasaría en un país normal, y por normal no estoy señalando uno superior, sino simplemente excluyendo a los “anormales”, sigo refiriéndome a los países, por supuesto. Díganme qué países, en un mundo globalizado, están envueltos en batallitas sobre su forma de Estado o de Gobierno, cuestionando sus Fuerzas y Cuerpos de Seguridad sabiendo que sólo los suicidas no protegen a quien les defiende. Añadiría también, qué tipo de país pondría en duda la Unión Europea pero por desgracia hay unos cuantos en estos momentos por estos dislates, pero España con menor motivo, pues es como un niño pequeño sin pañal y meándose la cama día sí y día también, me pregunto qué ocurriría si no tuviera una madre que la auxilia y socorre, y qué clase de madre sería esta, si la dejara ser irresponsable y consentida y cuentas no pidiera. Ya otro día u otra noche, como hoy, trato de comentar la polémica suscitada con la serie de televisión “El padre de Caín”. Adelanto que para quien escribe no hay polémica. Y me sumo al apoyo a la Guardia Civil ante el acoso de los intolerantes. En Cataluña y en las Vascongadas. 


CONTRA COCA COLA

Escrito por robertopradaga 05-04-2017 en robertopradaga. Comentarios (0)

Cuando a media mañana abro el periódico no podía imaginar la abundante cascada de disparates que iba a leer, ya el titular era prometedor “Un político de un partido de este país no quiere que tengamos sexo”, antes de seguir con la noticia caí en la cuenta de que ese encabezamiento tampoco es que dijera demasiado, pues, ya nadie se refiere a España como España, porque para hacerlo se dice la selección o La Roja, este Estado o este país, y además no sólo lo hace un partido sino la mayoría. Así que seguí leyendo: “El mencionado secretario general ha invitado a no tener relaciones sexuales hasta que no se respeten los derechos de todos” también agradece a los que desde hace tiempo cumplen lo que ahora predica y ensalza su solidaridad y ejemplo en el ejercicio de los derechos sociales. El recatado dirigente ha pedido perdón después de que un miembro de su banda haya sido fotografiado retozándose con una señorita en los alrededores del Congreso de los Diputados. Ahora ya sabemos la razón por la que querían eliminar “de los Diputados” y que fuera nombrado, simplemente, como Congreso. Advirtió que lo hizo para aguantar más sin hacerlo y, además, abrir un debate público sobre la conveniencia de hacerlo o no hacerlo.

Más allá de lo que supone que un político pida que no se haga algo que está tan bien considerado por la sociedad española y altamente recomendado por especialistas, que tiene el beneplácito de jóvenes y mayores, hombres y mujeres y que incluso los menores fantasean con tomar pequeños sorbos conviene situar la discusión en ver si un cargo público tan conocido puede poner en la picota y señalar con el dedo y decir que eso no, que así no se puede seguir y que hasta que él lo diga que nada.

Ahora bien, nadie le hará caso, tal vez, aquellos a los que no les guste y prefieran hacerlo solos, sus más cerriles y allegados seguidores. Es lo que tiene vivir en tiempos que cambian a una velocidad de vértigo, hoy te llamas Ramón y mañana Cassandra, pasado una amiga tuya tan femenina ella te sorprende orinando de pie a la cochera del vecino sujetando lo que sea que tenga, y tan extrañado subes para casa. Y es que ya nadie puede decir la madre que lo parió con total seguridad de no errar, porque la madre puede que ya no sea madre sino padre. Aceptemos que las costumbres ya no son costumbres sino errores del pasado y que ahora, tan listos nosotros, neguemos y borremos del mapa. Por eso llama la atención que un político quiera coartar nuestra libertad de regocijarnos alegremente, con nuestro cuerpo cargado de música de Duncan Dhu, que aunque ahora pensemos que eso es una dieta, debo recordar que antes, en tiempos pasados que ya no tienen recorrido eran los cantantes de “esos ojos negros” del color de la Coca Cola.

PD: Gracias